Que el aprendizaje era experiencia ya nos los aseguraba Albert Einstein, pero si además ese aprendizaje se adquiere jugando, logramos un aprendizaje íntegro, sólido y natural. Es por ello que, si el día a día de nuestro alumnado de 3 años está basado en el juego, el inicio del proceso lecto-escritor no podía estar enfocado desde otra perspectiva que no fuese la lúdica, visual y manipulativa.

Cada mañana además de hacer las rutinas típicas de la asamblea, nuestros “Crabs and Lobsters” se convierten en concursantes de “LA RULETA DE LAS CONSONANTES”. ¿En qué consiste? Nuestro/a concursante que previamente ha sido seleccionado aleatoriamente por palito, hace girar la ruleta; una vez conocemos el resultado, aprendemos la direccionalidad de dicha letra y la escribimos en nuestra Smartboard. A continuación, juntamos la vocal de la semana y la letra elegida y… “et voilà”, hemos creado una sílaba. En ocasiones, creamos onomatopeyas, pseudopalabras o palabras inventadas como ellos las llaman y nos reímos mucho. ¡Les emociona tanto que salga su inicial!

¿Qué conseguimos con esta actividad? Además del aprendizaje del nombre de la letra, sonido y letra del compañero/a la que pertenece dicha consonante, trabajamos la base de un buen desarrollo lecto-escritor: la “conciencia fonológica”, o lo que es lo mismo, la habilidad de decodificar los fonemas, fonemas que se convierten en sílabas y que a su vez cuando se combinan, forman palabras. Este es un requisito indispensable para un correcto desarrollo del proceso lecto-escritor de cualquier niño/a.

¡Este ha sido el comienzo de nuestros peques de 3 añitos en el mundo de las letras y la lectura, seguro que nos quedan muchos descubrimientos por el camino!

Laura Sánchez Ballester

CO-TUTORA DE “Crabs and Lobsters” 3 AÑOS INFANTIL.

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