En la intersección entre el arte y la ciencia, la musicoterapia emerge como una herramienta poderosa para la mejora de la calidad de vida, Especialmente para aquellos que
enfrentan dificultades o desafíos en su aprendizaje. En Julio Verne School, un centro comprometido con la excelencia y el bienestar integral, la integración de la musicoterapia como actividad extraescolar puede ser un paso significativo hacia el apoyo holístico de nuestros estudiantes. La musicoterapia, al utilizar el lenguaje universal de la música, trasciende las barreras de la comunicación convencional.

Para aquellos que enfrentan dificultades psíquicas, la música se convierte en un medio accesible y comprensible para expresar emociones, reducir la ansiedad y
fomentar la conexión con el entorno que los rodea.

Muchos centros educativos musicales, han incorporado proyectos de estas características a sus métodos de enseñanza, como por ejemplo: “Tots Músics, Tots Diferents”, en el Conservatori Professional de Música de Torrent

La musicoterapia, al utilizar el lenguaje universal de la música, trasciende las barreras de la comunicación convencional. Para aquellos que enfrentan dificultades
psíquicas, la música se convierte en un medio accesible y comprensible para expresar emociones, reducir la ansiedad y fomentar la conexión con el entorno que los rodea.

Introducir la musicoterapia como actividad extraescolar en un centro de la talla de Julio Verne School, se alinea con la visión de proporcionar un ambiente educativo inclusivo y enriquecedor. La flexibilidad inherente a la musicoterapia permite adaptar las sesiones según las necesidades individuales, garantizando que cada estudiante pueda beneficiarse plenamente de esta experiencia única.

Pero no solo se trata de abordar las dificultades presentes, sino también de cultivar un espacio donde la superación sea posible. En Julio Verne School, esta actividad
puede convertirse en un refugio seguro donde los estudiantes puedan desarrollar habilidades, mejorar la autoestima y fortalecer la confianza en sí mismos.

La musicoterapia no solo es una actividad extraescolar; es una puerta hacia el autodescubrimiento, la expresión y la superación. Al introducir esta valiosa herramienta en el centro escolar, no solo estamos enriqueciendo la vida de nuestros estudiantes, sino también reafirmando nuestro compromiso con la diversidad y la inclusión.
La música, en todas sus formas, tiene el poder de sanar y unir, y a través de la musicoterapia, podemos construir puentes hacia un futuro más brillante y armonioso para todos nuestros estudiantes.

 

Pau Ruiz Blanch (JVS Music Teacher)

 


 

Healing melodies

At the intersection of art and science, music therapy emerges as a powerful tool for the improvement of quality of life, especially for those who face difficulties or challenges in their learning. At Jules Verne School, a school committed to excellence and holistic wellbeing, the integration of music therapy as an after-school activity can be a significant step towards holistic support for our students.
Music therapy, by using the universal language of music, transcends the barriers of conventional communication. For those facing psychological difficulties, music becomes an accessible and understandable means of expressing emotions, reducing anxiety and fostering connection with the environment around them.

Many music schools have incorporated projects of these characteristics into their teaching methods, such as, for example: «Tots Músics, Tots Diferents», at
the Conservatori Professional de Música de Torrent

Music therapy, by using the universal language of music, transcends the barriers of conventional communication. For those facing psychological difficulties, music
becomes an accessible and understandable means of expressing emotions, reducing anxiety and fostering connection with the environment around them.

Introducing music therapy as an after-school activity at a school of the stature of Jules Verne School aligns with the vision of providing an inclusive and enriching
educational environment. The inherent flexibility of music therapy allows sessions to be tailored to individual needs, ensuring that each student can fully benefit from this
unique experience.

But it is not only about addressing present difficulties, it is also about cultivating a space where self-improvement is possible. At Jules Verne School, this activity can become a safe haven where students can develop skills, improve self-esteem and build selfconfidence.

Music therapy is not just an after-school activity; it is a gateway to selfdiscovery, self-expression and self-improvement. By introducing this valuable tool into the school, we are not only enriching the lives of our students, but also reaffirming our commitment to diversity and inclusion.
Music, in all its forms, has the power to heal and unite, and through music therapy, we can build bridges to a brighter and more harmonious future for all our students.

 

Pau Ruiz Blanch (JVS Music Teacher)