La Olimpiada de Geografía de la Universidad de Valencia pone a prueba los conocimientos del alumnado de 2º bachiller. En este examen tipo test, nuestro entorno más cercano se pone a prueba mediante preguntas que concretan y detallan datos, para muchos, desconocidos. ¿Realmente los jóvenes preuniversitarios son conscientes del entorno en el que viven? Esta propuesta cuestiona los ríos, montañas, pueblos y ciudades de la Comunidad Valenciana. Enseña mediante una dinámica prueba el variado relieve y clima. Potencian la curiosidad por el entorno y consiguen que el alumnado salga del examen, teléfono en mano, buscando las soluciones en internet o compartiendo sus respuestas con sus compañeros de clase.

La preparación es todo un ritual. Buscan en sus libros de geografía de años anteriores, preguntan a sus hermanos pequeños o directamente recurren a recursos digitales que puedan saciar toda su curiosidad. Hay nervios e incertidumbre, se cuestionan cómo serán las preguntas y qué datos serán los que pidan. Nadie lo sabe, no hay pruebas modelo, simplemente hay que tener cultura general de geografía de España y, en concreto, de la Comunidad Valenciana.

El día de la prueba los nervios afloran. El ambiente universitario no acompaña a que el alumnado esté más tranquilo. Los grandes techos de la universidad de Valencia, el campus y las salas con un aforo mucho mayor que el del colegio abruma a los estudiantes. Momentos antes, una calurosa bienvenida por parte de la universidad y comienza la distribución de alumnado en las aulas. Una hora aproximadamente es el tiempo en el que se enfrentan a dicha prueba. Mientras tanto, la universidad prepara para los docentes una charla en el salón de actos.

Cuando finalizan, los alumnos van saliendo poco a poco de las aulas. Realmente tienen interés por conocer las respuestas. Aprovechamos para almorzar y hablar discernidamente sobre las preguntas y la prueba en general. La suerte está echada y solo podemos cruzar los dedos. En ese tiempo, visitamos el campus y acudimos al salón de actos, de nuevo, para escuchar la entrega de premios. En un acto de renacimiento, todos los alumnos de los centros participantes esperan ser nombrados, están nerviosos y miran con expectación al tribunal. La universidad oferta a los ganadores una matrícula de 1.000 euros en el primer año del grado que el estudiante elija.

Es una mañana dinámica, bonita, de aprendizaje enmascarado en una competición extraescolar en la que el alumnado aprende y se divierte en un entorno hasta ahora desconocido pero cada vez más familiar.

 

Andrea Cuevas (Profesora de Geografía)

 

 


 

 

Geography Olympiad at UV

The Geography Olympiad of the University of Valencia tests the knowledge of 2nd year baccalaureate students. In this multiple-choice exam, our closest environment is put to the test by means of questions that specify and detail data, for many, unknown. Are pre-university students really aware of the environment in which they live? This proposal questions the rivers, mountains, towns and cities of the Valencian Community. Teach through a dynamic test the varied relief and climate. They enhance curiosity about the environment and get students to come out of the exam, phone in hand, looking for solutions on the internet or sharing their answers with their classmates. Nobody knows, there are no model tests, you simply have to have a general knowledge of the geography of Spain and, specifically, of the Valencian Community.

The preparation is a ritual. They search in their geography books from previous years, ask their younger siblings or directly resort to digital resources that can satisfy all their curiosity. There are nerves and uncertainty, they question what the questions will be like and what data they will be asking for.

On the day of the test, nerves surface. The university environment does not accompany the student body to be calmer. The large ceilings of the University of Valencia, the campus and the rooms with a much larger capacity than that of the school overwhelm the students. Moments before, a warm welcome from the university and the distribution of students in the classrooms begins. Approximately one hour is the time in which they face this test. Meanwhile, the university is preparing a talk for teachers in the assembly hall.

When they finish, the students gradually leave the classrooms. They are really interested in knowing the answers. We took the opportunity to have lunch and talk discerningly about the questions and the test in general. The die is cast and we can only cross our fingers. During that time, we visited the campus and went to the assembly hall, again, to listen to the awards ceremony. In an act of rebirth, all the students of the participating centers are waiting to be named, they are nervous and look expectantly at the tribunal. The university offers the winners a tuition fee of 1,000 euros in the first year of the degree of the student’s choice.

It is a dynamic, beautiful morning, of learning masked in an extracurricular competition in which students learn and have fun in an environment hitherto unknown but increasingly familiar.

 

Andrea Cuevas (Geography Teacher)